Saltar al contenido

¿Por qué ser experto en Derecho Administrativo?  

mayo 31, 2020

En el anterior artículo de este Blog se abordaron las causas del porqué existen tan pocos especialistas en Derecho Administrativo, por lo que en esta ocasión nos enfocaremos en lasventajas que concede el ser especialista en esta materia, ya que, si bien es cierto que nos encontramos ante una disciplina con una técnica y complejidad singular que hace que pocos opten por su especialización, no menos cierto es el hecho de que el Derecho Administrativo también aporta un variado cúmulo de beneficios tanto a nivel profesional como personal, por lo cual, es una rama del Derecho que vale la pena profundizar en su estudio si se tiene afición por ésta, y se cuenta con la dedicación y tenacidad necesaria para afrontar los retos que la representan.

Perfil del abogado administrativista

 

El abogado en materia administrativa debe de estar siempre atento a las novedades legislativas, jurisprudenciales y doctrinales, ya sea, a través de cursos, seminarios, conferencias, o en su defecto, encontrándose al tanto de los Boletines Oficiales del Estado, Autonómicos y Provinciales que difunden las novedades en la materia. Lo anterior, sin hacer a un lado la producción literaria que en este ámbito se publica, así como de los recursos electrónicos con los que se cuentan hoy en día dentro del terreno jurídico (aunque se debe ser consciente de que es una tarea imposibleel tener conocimiento de todas las materias que configuran esta disciplina).

Por otra parte, la materia administrativa es todo menos monótona, en virtud de que las leyes administrativas cambian continuamente y con ello, los criterios jurisprudenciales, por lo que el abogado en este ámbito debe ser proclive a enfrentar retos constantes, así como a contar con una perspicacia que lo auxilie a la hora de interpretar y plasmar los argumentos ante los órganos administrativos o jurisdiccionales, debiendo en consecuencia ser tanto creativo como meticuloso.

Asimismo, un buen abogado, ya lo sea en la rama administrativa, penal o civil, o en cualquier otra rama del Derecho, tiene la obligación de conocer y comprender como un todolas relaciones que vinculan a su disciplina con el resto del ordenamiento legal, para que, llegado el caso, pueda concatenarlo y esgrimir más convincentemente sus argumentos (para lo cual se requieren muchas horas de estudio y análisis del caso en concreto).

 

Campo de acción

 

Como sabemos,el Derecho Administrativo es la parte del ordenamiento jurídico que regula la organización de las Administraciones Públicas y las relaciones de éstas con los particulares, en consecuencia, su campo de acción es abundante, ya que podemos encontrarnos con asuntos que versen sobre las relaciones de las Administraciones con sus funcionarios; los acuerdos que éstas celebran en el ámbito de la contratación pública; los procedimientos administrativos sancionadores -multas de tráfico, incumplimiento del estado de alarma-; asuntos de expropiación forzosa;demandas de responsabilidad patrimonial de la Administración; los recursos administrativos y los procesos para defenderse de la Administración -proceso contencioso-administrativo, recursos de amparo, de casación-; cuestiones a dirimir sobre bienes de dominio público, aguas, patrimonio histórico;y un sinnúmero de cuestiones que hacen por demás vasto el campo de actuación para cualquier abogado administrativista.

Por si esto no fuera poco, en lo que respecta a su parte especial, le corresponde el estudio de las relaciones sectoriales de dichas Administraciones Públicas con los ciudadanos -farmacéutico, transportes, telecomunicaciones,sistema financiero, energía, etc.-, las cuales tienden a ser cada vez más estrechas por lo que generan continuamente asuntos que dirimir.

Además, aunque es una disciplina enrevesada, ésta también abarca aspectos en teoría menos complicados, y que cuentan con una afluencia importante de litigios como lo son los temas de tráfico, extranjería e impuestos.

Reconocimiento profesional

 

Pese a que es una rama que por su complejidad no tiene la proyección que tienen otras vertientes -así como el hecho de que no es del todo entendida por la sociedad-,en no pocas ocasioneslos asuntos que se atienden son de tal magnitud que pueden alcanzar relevancia pública.

Por otra parte, al ser relativamente pocos los abogados especializados en esta materia, éstos son más notorios dentro del gremio, por lo que tienden a ser ubicados con mayor facilidad y a ser tomados como referencia sobre su posición en cuestiones en concreto debido al alto grado de especialización que poseen.

Finalmente, si se desea tomar el camino de ejercer el Derecho representando a la Administración Pública, nos encontramos con la figura del Abogado del Estado, la cual es una de las más relevantes de la abogacía -aunque su estructura orgánica es extensa y aborda todo el Derecho en general se deben contar con conocimientos sólidos en la materia administrativa-, por lo que al ser muy pocos los que logran superar esta oposición, se les concede un estatus privilegiado, siendo posteriormente reclutados por Firmas de renombre por el alto grado de conocimiento que tienen sobre el Derecho, así como por las relaciones que forjan en su actividad cotidiana (aparte de que no es preceptiva la colegiación como lo es para un abogado particular).

 

Retribución

 

Los honorarios de los abogados versados en el ámbito del Derecho Administrativo tienden a ser más elevados a diferencia de otras disciplinas (como civil, laboral, entre otras) en virtud de la complejidad y técnica requerida para encarar esta clase de asuntos -como lo hemos venido reiterando-. Pero también, no solo esta especialidad otorga beneficios de índole económica, sino que también puede ofrecer una recompensa de índole personal cuando el abogado obtiene una resolución a favor, ya que de entrada, al enfrentarse a la Administración Pública, estadísticamente las probabilidades de ganar un asunto son limitadas -por las prerrogativas que goza la Administración, así como la tendencia de los juzgadores a concederles la razón-, por lo cual, se requiere de una interpretación rigurosa de la norma, así como de una pericia técnica depurada.

Todo lo anterior, da como resultado, el agradecimiento del cliente al ver el ímpetu bajo el cual el abogado ha manejado el asunto, así como la satisfacción propia que deviene de un triunfo forjado tras largas horas de trabajo y años de preparación continua.

 

Conclusión

 

Por todo lo narrado con antelación, podemos concluir que para tener mayores oportunidades de alcanzar el éxito profesional dentro de una sociedad cada vez más cambiante, y en donde la oferta de servicios profesionales supera a la demanda con creces, es que los abogados requieren de una especialización en una concreta rama del Derecho, amén de una disciplina y dedicación constante de la profesión.

Atrás han quedado los abogados generalistas para dar paso a los letrados especializados en alguna de las vertientes del Derecho. Tan es así, que la mayoría de las medianas o grandes firmas -o la incursión cada vez mayor de las denominadas Firmas Boutique– se encuentran conformadas por áreas de especialización, llevando de esta forma un servicio más eficiente e integral que permita acaparar una mayor cantidad de clientela.

Así pues, ante la saturación de abogados y de las crisis económicas que parecen no tener fin, el convertirse en experto en Derecho Administrativo es una opción que, aunque requiere un esfuerzo importante, dará como resultado que el abogado en esta materia sea capaz de hacer frente a la implacable competencia existente, siendo más factible para éste el obtener o abrirse un espacio dentro de su nicho de especialización,pero, sobre todo, contará con las herramientas necesarias que lo diferenciarán del resto para poder abordar cualquier tipo de asunto sin importar la complejidad que conlleve éste.